Las películas de Serie B tal y como las conocemos hoy en día, surgieron a principios de los años 50, y hacen referencia a aquellas producciones de bajo presupuesto y baja calidad, los géneros dominantes de las cuales eran el terror, la ciencia ficción y la acción. Los filmes de serie B se han caracterizado desde sus inicios por ser la oportunidad de muchos actores y directores para dar los primeros pasos en el mundo del cine. Muchas de estas películas son hoy en día objetos de culto. Títulos como "La tienda de los horrores" (Roger Corman, 1960) o "La guerra de los mundos" (Byron Haskin, 1953) serían ejemplos.