El Expresionismo alemán nace a principios del siglo XX en Alemania. Es una corriente artística que busca la expresión de los sentimientos del autor, más que la representación objetiva de la realidad, y que refleja la necesidad de los artistas de expresar su disconformidad con la situación existente en su país. El expresionismo se fija en la vertiente pesimista de la vida y la angustia existencial es el principal motor de su estética. Se pretende potenciar el impacto emocional del espectador distorsionando y exagerando los temas.
El periodo donde el expresionismo alemán tiene más relevancia es entre 1918 y 1933, y la película que marcó la pauta seguida por el movimiento fue "El Gabinete del Dr.. Caligari "de Robert Wiene (1919).